Carta de amor y odio a Barbie

Mi pasión por la moda floreció gracias a la devoción que sentía por las Barbies, sus colores, estampados, su femineidad, perfección, optimismo y carácter positivo fueron los protagonistas de mi alegre infancia y adolescencia.
Con el tiempo, fui luchando contra esos estereotipos, queriendo vencer lo que se esperaba de nosotras, y empecé a vestir con ropa masculina, a utilizar el negro como color insignia, a rebelarme contra esa positividad y a luchar para prosperar en el mundo real.
Esa dualidad dentro de nosotros mismos es lo que trato de representar en esta colección. En mí, siempre ha existido esa lucha interna y, a partir de ahora, quiero aceptar que ambos lados forman parte de mí y llevan un mismo rumbo.

Fotografía por  MIKEL BLASCO